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24 de julio del 2026

24 viernes
Verde / Blanco

Feria o SAN CHÁRBEL MAKHLUF, Presbítero
MR pp. 752 y 924 [777 y 963] / Lecc. II p. 603

Nació en Beka Kafra, Líbano, el 8 de mayo 1828.
Perteneció a la Orden de los Maronitas Libaneses, que, por amor a la soledad y para alcanzar la más alta perfección, dejó el monasterio de Annaya, en el Líbano, y se retiró al desierto, en el que sirvió a Dios día y noche, viviendo con gran austeridad, ayunando y orando. Murió en el monasterio de Annaya el 24 de diciembre de 1898, y fue canonizado por el Papa Pablo VI en 1977.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 70, 8. 23

Mi boca proclama tu alabanza con cantos y mis labios se alegran mientras canto para ti.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que llamaste al presbítero san Chárbel Makhlüf al extraordinario combate espiritual del desierto, y lo enriqueciste con una piedad admirable, concédenos que, transformados en imitadores de la pasión del Señor, merezcamos ser partícipes de su reino. Por nuestro Señor Jesucristo...

PRIMERA LECTURA

[Les daré pastores según mi corazón. - Acudirán a Jerusalén todos los pueblos.]
Del libro del profeta Jeremías 3, 14-17
“Vuélvanse a mí, hijos rebeldes, porque yo soy su dueño, dice el Señor: Iré tomando conmigo a uno de cada ciudad, a dos de cada familia y los traeré a Sión; les daré pastores según mi corazón, que los apacienten con sabiduría y prudencia. Después, cuando ustedes se hayan multiplicado y hayan prosperado en el país, palabra del Señor, ya no habrá necesidad de invocar el arca de la alianza del Señor, pues ya no pensarán en ella, ni se acordarán de ella, ni la echarán de menos, ni se les ocurrirá hacer otra. En aquel tiempo, llamarán a Jerusalén ‹el trono del Señor›, acudirán a ella todos los pueblos en el nombre del Señor y ya no seguirán la maldad de su corazón obstinado». Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL Jer 31

R El Señor es nuestro pastor. Escuchen, pueblos, la palabra del Señor y anúncienla aun en las islas más remotas: «El que dispersó a Israel lo reunirá y lo cuidará como el pastor a su rebaño». R.
Porque el Señor redimió a Jacob y lo rescató de las manos del poderoso. Ellos vendrán para aclamarlo al monte Sión y correrán hacia los bienes del Señor. R.
Entonces se alegrarán las jóvenes, danzando; se sentirán felices jóvenes y viejos, porque yo convertiré su tristeza en alegría, y los llenaré de gozo y aliviaré sus penas. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Lc 8, 15

R. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón bueno y sincero, y perseveran hasta dar fruto. R.
Aleluya.

EVANGELIO

[Los que oyen la palabra de Dios y la entienden, ésos son los que dan fruto.]
Del santo Evangelio según san Mateo 13, 18-23
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Escuchen ustedes lo que significa la parábola del sembrador. A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino.
Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.
Lo sembrado entre los espinos representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas, la sofocan y queda sin fruto. En cambio, lo sembrado en tierra buena, representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto; unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta”.
Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: Al explicar con original pedagogía a sus oyentes la «Parábola del Sembrador», Jesús esboza cuatro dimensiones, de acuerdo a otras tantas maneras de corresponder al buen o mal resultado de la Palabra de Dios en sus vidas. En este contexto paradójico y no comprensible de inmediato, puede parecer decepcionante que sólo a una de las cuatro posibilidades se responda satisfactoriamente. Por fortuna y providencialmente el Señor tiene sus tiempos y sus modos de involucrarnos en su obra, estimulándonos a responder –con una libertad madura y responsable– a su misterioso plan de salvación.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te pedimos, Señor, que recibas este sacrificio que te ofrecemos por la salvación de tu pueblo, por el cual podamos, con la intercesión de san Chárbel Makhlüf, no sólo apartarnos de las seducciones del pecado, sino también formar parte de la asamblea de los santos en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 83, 5

Dichosos los corazones limpios porque han recibido la bendición del Señor y han encontrado gracia delante de Dios, su salvador.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concede, Señor Dios nuestro, que, amparados bajo la protección de san Chárbel Makhlüf, por virtud de este sacramento, regalo de tu sabiduría, vivamos con justa moderación. Por Jesucristo, nuestro Señor.