1° miércoles
Morado
MIÉRCOLES SANTO
[Se omite la Conmemoración de los
BEATOS JOSÉ LUIS PADILLA GÓMEZ,
JORGE RAMÓN y RAMÓN VICENTE
VARGAS GONZÁLEZ, Mártires Mexicanos] *
MR p. 262 [274] / Lecc. I p. 808
ANTÍFONA DE ENTRADA Flp 2, 10. 8. 11
Que al nombre de Jesús, toda rodilla se doble, en el
cielo, en la tierra y en los abismos, porque el Señor se hizo
obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz. Por eso
Jesucristo es el Señor para gloria de Dios Padre.
ORACIÓN COLECTA
Padre misericordioso, que para librarnos del poder del
enemigo, quisiste que tu Hijo sufriera por nosotros el
suplicio de la cruz, concédenos alcanzar la gracia de la
resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[No he sustraído mi rostro a los insultos y salivazos.]
Del libro del profeta Isaías 50, 4-9a
En aquel entonces dijo Isaías: “El Señor me ha dado una
lengua experta, para que pueda confortar al abatido con
palabras de aliento.
Mañana tras mañana, el Señor despierta mi oído, para
que escuche yo, como discípulo. El Señor Dios me ha
hecho oír sus palabras y yo no he opuesto resistencia, ni
me he echado para atrás.
Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, la mejilla a
los que me tiraban de la barba. No aparté mi rostro a los
insultos y salivazos.
Pero el Señor me ayuda, por eso no quedaré confundido,
por eso endureció mi rostro como roca y sé que no quedaré
avergonzado. Cercano está de mí el que me hace justicia,
¿quién luchará contra mí? ¿Quién es mi adversario? ¿Quién
me acusa? Que se me enfrente. El Señor es mi ayuda, ¿quién
se atreverá a condenarme?” Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 68
R. Por tu bondad, Señor, socórreme.
Por ti he sufrido injurias y la vergüenza cubre mi
semblante. Extraño soy y advenedizo, aun para aquellos de
mi propia sangre; pues me devora el celo de tu casa, el odio
del que te odia, en mí recae. R.
La afrenta me destroza el corazón y desfallezco. Espero
compasión y no la hallo; consoladores, y no los encuentro.
En mi comida me echaron hiel, para mi sed me dieron
vinagre. R.
En mi cantar exaltaré tu nombre, proclamaré tu gloria,
agradecido. Se alegrarán al verlo los que sufren, quienes
buscan a Dios tendrán más ánimo, porque el Señor
jamás desoye al pobre, ni olvida al que se encuentra
encadenado. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Señor Jesús, rey nuestro, para obedecer al Padre, quisiste
ser llevado a la cruz como manso cordero al sacrificio. R.
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
EVANGELIO
[¡Ay de aquel por quien el Hijo del hombre va a ser
entregado!]
Del santo Evangelio según san Mateo 26, 14-25
En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas
Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo:
“¿Cuánto me dan si les entrego a Jesús?” Ellos quedaron
en darle treinta monedas de plata. Y desde ese momento
andaba buscando una oportunidad para entregárselo.
El primer día de la fiesta de los panes Ázimos, los
discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: “¿Dónde
quieres que te preparemos la cena de Pascua?” Él respondió:
“Vayan a la ciudad, a casa de fulano y díganle: ‘El Maestro
dice: Mi hora está ya cerca. Voy a celebrar la Pascua con
mis discípulos en tu casa’ ”. Ellos hicieron lo que Jesús les
había ordenado y prepararon la cena de Pascua.
Al atardecer, se sentó a la mesa con los Doce y mientras
cenaban, les dijo: “Yo les aseguro que uno de ustedes va a
entregarme”. Ellos se pusieron muy tristes y comenzaron
a preguntarle uno por uno: “¿Acaso soy yo, Señor?” Él
respondió: “El que moja su pan en el mismo plato que yo,
ése va a entregarme. Porque el Hijo del hombre va a morir,
como está escrito de él; pero ¡ay de aquel por quien el Hijo
del hombre va a ser entregado! Más le valiera a ese hombre
no haber nacido”. Entonces preguntó Judas, el que lo iba
a entregar: “¿Acaso soy yo, Maestro?” Jesús le respondió:
“Tú lo has dicho”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Durante la cena Jesús desenmascara
las secretas intenciones del traidor, ya que Él, como
Señor de la vida y de la muerte, es quien dispondrá de
su propia «hora». Pero el Señor no se da por vencido,
no pierde la esperanza. Por eso –y aun en estas tristes
circunstancias– todavía ensaya una última oferta
de amistad en espera de su conversión. Judas, sin
embargo, no dio marcha atrás. Ejemplo escalofriante
que nos revela la profundidad del corazón humano,
capaz de lo más noble, como es el amor y la amistad, lo
mismo que de lo más vil, como son el odio y la traición.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, los dones que te presentamos y concédenos
que la pasión de tu Hijo, que celebramos en este sacramento,
fructifique plenamente en nuestra vida. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
Prefacio II de la Pasión del Señor, p. 498 [499].
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 20, 28
El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a
servir, y a dar la vida por la redención de todos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Dios todopoderoso, creer y sentir
profundamente que, por la muerte temporal de tu Hijo,
proclamada en estos santos misterios, tú nos has dado la
vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO
Dios y Padre nuestro, concede a tu pueblo frecuentar los
sacramentos pascuales y esperar con vivo deseo los bienes
futuros para que, manteniéndose fiel a los santos misterios
de los que ha renacido, se sienta impulsado por ellos a una
vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.
* JOSÉ LUIS PADILLA GÓMEZ
Nació en Guadalajara, el 19 de diciembre de
1899. Como a los 18 años ingresó al Seminario de
Guadalajara, en donde permaneció hasta 1921.
Habiendo comprendido que Dios no lo llamaba al
sacerdocio, abandonó los estudios eclesiásticos,
se dedicó a un apostolado laborioso, alimentado
espiritualmente en la Eucaristía y la devoción a Nuestra
Señora de Guadalupe. Fue presidente diocesano de
la Asociación Católica de la Juventud Mexicana. Al
desatarse la persecución contra la Iglesia, no tuvo
temor, sino que con más vigor ejerció su diligencia
apostólica. El 1 de abril de 1927 fue aprendido,
torturado y finalmente asesinado por los soldados.
* JORGE RAMÓN VARGAS GONZÁLEZ
Nació en Ahualulco de Mercado, Jalisco, el 28
de septiembre de 1899. Emigró a Guadalajara en
compañía de su familia. Se inscribió en la Asociación
Católica de la Juventud Mexicana. Sobresalió por
su ferviente devoción a la Santísima Virgen María.
Al recrudecerse la persecución contra la Iglesia, fue
aprendido. No temió ante la muerte, su único dolor
fue no poder comulgar antes de dar el testimonio
supremo de su fe, pero lo animó su hermano Ramón,
con estas palabras: “No temas, si morimos nuestra
sangre limpiará los pecados”. Fue asesinado el 1 de
abril de 1927.
* RAMÓN VICENTE VARGAS GONZÁLEZ
Nació en Ahualulco de Mercado, Jalisco, el 22 de
enero de 1905. De joven emigró a Guadalajara con
su familia, se inscribió en la Asociación Católica de
la Juventud Mexicana e ingresó a la Universidad de
la ciudad para estudiar medicina. Fue diligente en
cumplir sus propias obligaciones y sobresalió por su
espíritu de oración. Se entregó a los perseguidores en
lugar de su hermano mayor. Junto con su hermano
Jorge fue fusilado el 1 de abril de 1927.
Fueron beatificados por el Papa Benedicto XVI el
domingo 20 de noviembre de 2005, Solemnidad de
Cristo, Rey del universo, en la ciudad de Guadalajara,
en un grupo encabezado por Anacleto Gonzáles Flores.